Me conozco, gestiono y pongo limites.
¿Por qué gestionar mis emociones me sirven para yo conocer mis limites?
Dentro de todos los estudios científicos, morales y educativos de las emociones, todos llegan a el mismo punto de partida el conocerte a ti mismo.
Entenderte, comprenderte e incluso tener el conocimiento de como funciona tu cerebro, tu sistema hormonal, todas las funciones de nuestros órganos, es un paso fundamental para saber que ocurre dentro de mi y así mismo poder darle manejo a mi cuerpo con su respectiva empatía, de que no siempre es emocional, la parte biológica cumple una mayor influencia en nosotros.
Para mi es importante educarme y tener argumentos que me lleven a entenderme, por eso el Coaching es mi principal aliado, una herramienta de la psicología muy practica que me ha permitido desarrollar estrategias para hacerlo, no es un secreto que conocernos es una tarea sin fin, cada día, cada mes y cada año, estamos en situaciones, en grupos sociales, institutos, comunidades, que nos harán pensar de una manera diferente y es un proceso de desaprender, el cual debemos de estar preparados para manejarlo y poner los limites necesarios que sostengan los valores que conforman nuestra identidad.
La gestión de emociones es cuando logro manejar cualquier situación que ocurre dentro de mi, aquellos pensamientos que me llevan a acciones importantes en mi vida, por eso tener claro mis valores y limites harán inquebrantables mis principios. ¿tu ya tienes claro los tuyos?.
Te voy a decir por los que se rige mi vida, respeto, lealtad y honestidad, esta es mi base, mi tridente, aunque pueda haber una lista larga, estos son los que entreno y alimento cada instante de mi vida. Estos valores son los que me llevan a establecer una relación, sociedad, núcleo, quien vaya a estar aquí a mi lado debe estar alineados con ellos, me repito constantemente (No me puedo fallar a mí misma en ninguna situación).
Si una situación se va a presentar y va en contra de mis valores, ¡no lo quiero! y empece a crear el habito de practicar esta constante de identificar estas situaciones. Aquí nace el detonante de la exigencia hacia los demás, conmigo y dentro de mi ocurre que todo mi sistema sea inquebrantable.
En mi caso, si yo me respeto puedo reflejar esto hacia afuera y por consecuencia me respetaran, si soy honesta conmigo, serán honestos conmigo, aunque sea difícil controlar que la otra persona lo este siendo, el solo hecho de que yo si lo sea conmigo misma tiene mas probabilidades de que sea así. Aclaro algo y es que si no estoy de acuerdo con la manera de pensar, hablar o actuar de otra persona, ni voy alineada con sus valores, solo respeto su posición, pero también cuido y honro la mía, por eso no la involucro en mi circulo y así en relación con situaciones, personas, actividades, etc.
Conclusión, conoce tu cuerpo y emociones, identifica los valores que rigen tu vida que serán inquebrantables y ¡PON TUS PROPIOS LIMITES!